20 octubre 2015

Zumo de limón (Bodegón)


Mis primeros y mejores recuerdos del zumo de limón se remontan al que hacía mi abuela en los calurosos veranos vividos en mi niñez en el pueblo que me vio nacer.
No existían para nosotros las neveras actuales, pero mi abuela se las ingeniaba con su técnica, que digo técnica "maña", para tener siempre lista una jarra de zumo fresco y concentrado de limón. Lo repartía entre los chicos y los cansados y acalorados hombres y mujeres que volvían de las duras tareas del campo, en verano la siega del cereal.
Nos enteramos que este líquido nos proporciona un sinfín de propiedades. Mi abuela, que gustaba de consumir productos muy naturales del pequeño huerto (yo colaboraba en las tereas del riego y recolección) ya lo sabía y con este reconstituía a toda su familia.

"El zumo o jugo de limón es un medio astringente y se ha empleado de forma tradicional en el combate del escorbuto debido a su contenido en Vitamina C, un uso adecuado se ha encontrado en el alivio de las afecciones respiratorias. Se dice que el zumo de limón calma la sed y esta la razón por la que a veces se añade un poco de este zumo a una jarra de agua. También es muy tradicional su uso para aliviar el dolor de garganta. Su empleo en la cocina como sustituto del vinagre se hace aconsejable sobre todo en aquellas personas que padecen de gastritis, esofagitis, dispepsias (digestiones pesadas), pirosis (también denominada acidez de estómago) y hernia de hiato, si bien algunos médicos gastroenterólogos lo proscriben en caso de gastritis aguda o úlcera debido a su carácter ácido." [Fuente Wikipedia] 

© Manuel Arribas
Fotografía de producto