El rito de ofrecer parte de los frutos destinados al sustento directo del hombre a una divinidad, se repinte en la historia y entre las diferentes razas que pueblan la Tierra.En agradecimiento por las buenas cosechas o bien para tener contentos a los dioses, el hombre temeroso de Dios así lo realizaba. Hoy en ciertas comunidades sumidas en subdesarrollo, del mismo modo se repite; en la civilización que ha superado el temor a Dios, y liberada del yugo de la iglesia medieval, estos ritos son consecuencia de una fiesta pagana con tintes de religiosidad.
Este ramillete de limones es de la huerta murciana. Me los prestó mi amigo Antonio Pérez para poder hacer esta fotografía.

















5 comentarios:
Me gusta la historia que cuentas y sobretodo, el excelente bodegón fotografiado.
Un abrazo Manuel
ampliada la fotografía permite apreciar la calidad de la imagen. excelente
Querido Manuel-
Como siempre un buen fotógrafo y excelente comentarista.
Aun que no comente porque estoy muy perezosa, te visito y te recuerdo con mucho cariño.
Abrazadas.
Vaya bodegón tan extraordinario, me gusta mucho la iluminación y sobre todo la colocación de las hojas.
un saludo
Sencilla y hermosa ofrenda. Me encanta ese verde limón.
Un abrazo.
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