03 julio 2011

El túnel del tiempo

En alguna ocasión cuando transito por lugares subterráneos* me viene a la memoria una serie de TV que en el teleclub del pueblo, en las noches de verano, el señor cura párroco nos dejaba ver a la panda de amigos. Nosotros, cuatro gatos y el de la sotana, veíamos con asombro estas fantasías que los americanos nos enviaban por las ondas “hertzianas”**. El blanco y negro, la televisión, de no muchas pulgadas, colgada en lo alto de la pared del teleclub y nuestra inocencia en esto de los efectos espaciales, hacían que el cuento chino (americano) entrara en nuestras cabecitas como cuasi realidad. Así todo el verano hasta que llegó septiembre, y don Emiliano derogó este privilegio y nos quedamos tan sólo con nuestra Bonanza de los sábados. Que tiempos tan felices!


(*) La imagen de la fotografía es de uno de los túneles del metro de Madrid.
(**) De esto me enteré después

---------
El túnel del tiempo, fue una serie de culto estadounidense del género ciencia ficción de 1967 con gran éxito de tele audiencia.
Un grupo de científicos avalados por el gobierno crean una máquina del tiempo que está ubicada dentro de una montaña. La máquina es una especie de inductor de espiral gigante que ocupa toda una sala resguardada por la policía militar. En la ficción de El túnel del tiempo, la máquina está localizada en un lugar subterráneo de Arizona y se trata de un proyecto secreto del gobierno.
Dos científicos, el Dr. Tony Newman (James Darren) y el Dr. Douglas Phillips (Robert Colbert), viajan por distintas épocas de la humanidad a consecuencia de un fallo en la máquina, fallo que impide traerlos al presente, mientras son vigilados por un grupo de científicos en la sala de mandos de la máquina del tiempo, los cuales por medio de una gran pantalla de rayos catódicos pueden ver lo que sucede con los viajeros del tiempo. Los científicos en la sala de mandos intentan ayudarles en las situaciones de peligro en la que se encuentren. En muchos casos, en momentos cruciales consiguen trasladarlos a otra época (lo que da comienzo a una nueva aventura), aunque no pueden controlar cuál será.
Los científicos aparecen en diferentes épocas y situaciones históricas, precisamente en momentos claves de gran importancia histórica, y, a pesar de que se enredan en los hechos, no logran cambiar el curso de la historia conocida. Aparecen en el RMS Titanic, en la época de la Alemania Nazi, la invasión japonesa en Guam, el fuerte El Álamo en Nuevo México, en Hawaii la víspera del ataque a Pearl Harbor, algunas batallas antiguas del Medio Oriente y otros escenarios reconocibles. Pueden interrelacionarse con los personajes principales e incluso más de uno realizará el viaje hacia el presente provocando algún trastorno