08 mayo 2011

Parque natural del cañón del río Lobos. (I)

La columna vertebral de este paraje soriano es el profundo cañón formado en tierras de caliza por una antigua e intensa erosión fluvial del río Lobos. Río que presta su nombre. Situado en las sierras de pie de monte que dividen las estribaciones de la Cordillera Ibérica y la meseta del Duero. En 1985 es declarado parque nacional con una extensión de 9.580 hectáreas.


Recorridos unos tres kilómetros desde el puente de Ucero se llega a la ermita de San Bartolo, restos del antiguo monasterio templario de San Juan de Otero. Su fabrica es de sillería labrada. Planta en cruz latina con hastiales con remates en triángulos; canecillos decorados; un rosetón con decoración de figuras esotéricas y una bonita puerta de entrada terminan por certificar su estilo románico tardío y progótico. La fecha de construcción parece ser del primer tercio del siglo XII. Canteros aquitanos posiblemente tomaran parte en la construcción, según delatan algunas marcas de cantería en los sillares.


La ribera del río se repleta de chopos y sauces que utilizan como cobijo las aves y a los que se encaraman las ardillas escurridizas al atisbo de los turistas.