
“Mediante los versos se descubre el sentimiento de la nostalgia que, en algún momento de la vida todo ser humano ha sentido. La poesía sirve de refugio de esa enfermedad por el regreso, nostálgica de todo y de sí misma. ¿Acaso no llevan las palabras un desesperado, siempre incumplido afán por regresar a aquello a lo que nombran?.” Son palabras de la autora.
“Olga Bernad, con ese libro, y no hay exageración en ello, constituyó un pequeño acontecimiento literario en la lírica de Aragón. Hace pocas semanas, aparecía ‘Nostalgia Armada’, uno de esos libros sorprendentes que exaltan la escritura poética y que muestran cómo se construye una voz propia. Sorprendente porque está hecho de muchas cosas: de nostalgia, de dolor, de alucinación, de ternura, de libertad creativa. Sorprendente porque propone continuos viajes a la memoria: a la adolescencia, al territorio de los amores soñados, al núcleo de amistades inolvidables, a la elegía, al interior de una clase donde se libra la batalla del poema, de la pasión y de la melancolía. Sorprendente porque está escrito con esa elegancia personal de la autora: desconcertante, libérrima, la elegancia y el pulso de alguien que tiene una complicidad muy particular con las palabras.” Antón Castro.
















