19 marzo 2011

Inogés. Zaragoza.

Inogés es un pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza. Situado en la cresta de una pequeña ramificación de la sierra de Vicort (esta lanza su sombra sobre el caserío cuando el sol se esconde trás de sí). Para mi es el Jerte aragonés. Sus alrededores, pequeños valles arrinconados y llenos de almendros y cerezos, se ponen por estas fechas de gala y lucen el colorido radiante de la estación primaveral.


El poblado se recorre de la calle alta a la calle baja y como en muchos pueblos, dedes fuera, destaca la fábrica de la iglesia parroquial con advocación a San Miguel. Data del siglo XVI. En su interior destaca el lienzo que representa a Santa Brígida, en el retablo titular, de escuela aragonesa del siglo XVII. Contiene un Cristo gótico, talla de madera de fines del siglo XV.
Como dato histórico del lugar citar: “En el Fuero de Calatayud, concedido por Alfonso I el Batallador en 1131, aparece la iglesia de Finogés. Aparece igualmente en 1310, en una concordancia entre el obispo de Tarazona y el prior y convento del Santo Sepulcro sobre la cuarta episcopal de las iglesias de Pietas e Inogés, poco antes donadas a Santa María de Calatayud (1292), a cambio del lugar de Oseja con todos sus derechos espirituales y temporales y unas fanegas anuales a Santa María.”