05 marzo 2011

En invierno: Nieva.

Tengo la impresión que hay gente, entre nosotros, que no sabe que en invierno nieva. Mucho o poco, pero nieva. La nieve es un elemento natural que puede superar la acción del hombre aún en la época de al alta tecnología, en la que estamos inmersos.

Mis antepasados recientes eran previsores para esta estación. Procuraban abastecerse de todo cuanto creían necesario, para vivir o sobrevivir ellos y sus animales en la épocas de las nevadas. Yo, incluso, recuerdo que durante muchos días estábamos incomunicados con el resto de la comarca. Éramos consciente de ello y no nos importaba. Estábamos suficientemente preparados para superar la adversidad del crudo invierno. Mi abuelo, mi padre con mirar al cielo ya sabían que la que se avecinaba era gorda. Aún recuerdo, como si fuera ayer mismo, que al abrir la puerta de la casa solo se veía la nieve acumulada sobre la misma y que seguidamente mi padre la retiraba con una pala para poder salir a la calle. La nevada había sido de copiosa.

Ni partes meteorológicos, ni máquinas quitanieves, ni declaración de estado de colores (amarillo, naranja... colorado...) Pamplinas, hoy somos unos pamplinas. Oiga! que somos suficientes para saber que si en esta época del año si salimos de viaje, y con toda la tecnología que tenemos, nos podemos quedar atrapados por y en la nieve. Déjate de pamplinas!


Las fotografías corresponde a Soria. En esta ciudad castellana se entiende de nieve y no se tienen pamplinas. Por cierto mientras nevaba me estaba comiendo un rico torrezno, de Soria ¡claro!