14 junio 2010

Grifo

Esta palabra de origen griego (γρυφος) tiene dos definiciones: Animal fabuloso, de medio cuerpo arriba águila, y de medio abajo león, y otra, la más común al vulgo, llave de metal colocada en la boca de las cañerías y en calderas y en otros depósitos de líquidos a fin de regular el paso de estos.

El grifo como animal fabuloso es una criatura mitológica, cuya parte superior es la de un águila gigante, con plumas doradas, afilado pico y poderosas garras. La parte inferior es la de un león, con pelaje amarillo, musculosas patas y cola.
“Una leyenda griega relata que el dios Apolo había ido a buscar grifos y había regresado a Grecia cabalgando sobre los lomos de uno de ellos. Estaban consagrados a Apolo y vigilaban sus tesoros para protegerlos de los Arimaspos.
Los romanos lo usaban simplemente con propósitos decorativos en frisos y en patas de mesa, altares y candelabros. El motivo del grifo se utilizó en los primeros tiempos del cristianismo en los bestiarios (o alegorías de animales) de san Basilio y san Ambrosio. Réplicas de piedra sirven con frecuencia como gárgolas en la arquitectura gótica de la baja Edad Media.”


Hasta el siglo XVIII no se usaba la palabra grifo para referirse a la válvula de paso del agua. Se conocía con el nombre de canilla (del latín canícula, o pequeña caña). Cuando la boca de algunas fuentes se construyeron con forma de esta ave, el nombre de canilla se sustituyó por grifo.

Esta fotografía es consecuencia de unas pruebas de iluminación para un trabajo de grifería de marca. Se trata de integrar el monobloque de acero cromado con la naturaleza a modo de fuente sencillamente natural, de líneas rectas y puras.