05 abril 2010

Tulipanes II

La palabra tulipán es una modificación del vocablo turco otomano tülbend que, a su vez, proviene del término persa dulband. Ambas palabras significan "turbante" y hacen referencia a la forma que adopta la flor cuando está cerrada.

El color de la flor está determinado por la composición y proporción de diferentes pigmentos. Así, las flores amarillas contienen solamente carotenoides y cianidina. Las flores rojas cianidina y pelargonidina; mientras que las flores púrpura contienen una combinación de cianidina y delfinidina. Las flores rosadas contienen la mayor variación en tipos de pigmentos, pero su nivel o contenido es relativamente menor que aquel presente en los otros tipos de colores. Las flores blancas casi no exhiben ningún tipo de pigmento

El centro de diversidad del género se encuentra en las montañas Pamir y Hindu Kush en las estepas de Kazajistán encontrándose distribuido por Oriente Medio, Irán y Afganistán particularmente, hacia la península de Anatolia, Europa del Sur y norte de África, por el Oeste, y hacia el noreste de China, por el Este.
Los tulipanes se cultivaron como plantas ornamentales desde principios del siglo XI en Anatolia. Desde esta región e Irán provendrían los bulbos tomados por el toledano Ibn Massal para su cultivo en el Al-Ándalus, según documenta la obra Umda del botánico Abu-I-Jayr, fechada entre los siglos XI y XII, estudiada por los investigadores Estebán Hernández Bermejo y Expiración García. Con la Edad Moderna, su cultivo se extendió hacia los países del norte de Europa, convirtiéndose en la flor símbolo de los Países Bajos y parte inseparable del paisaje de Holanda. También tiene un uso como símbolo nacional en Turquía e Irán.

Tulipanes I