13 febrero 2010

La Fuentona.

En las proximidades de Muriel de la Fuente, pueblo soriano que en la actualidad cuenta con 90 almas, se encuentra una pequeña laguna de aguas cristalinas, nacedero del río Abioncillo.

Nos encontramos en el parque natural de la Fuentona. Espacio dominado por el bosque sabinar (A 2 km. está el importante sabinar de Calatañazor), formado por la sabina albar (Juniperus thurifera) mezclándose con el pino negral (pinaster), el pudio e incluso el pino albal (sylvestris). Sauces, vergazas, zarzas, pastizales, juncos, e includo nenúfares.... van formando la capa vegetal hasta la más estricta vaguada.

Su geomorfología esta constituida por roca caliza de orígenes cretácicos y neocretácicos. De entre las rocas surge el agua que rellena la cubeta natural, ovalada en planta y cónica en sección, y como decimos da vida al río Abioncillo. Desde sus profundidades, en forma de sifón, se accede a unas galerías sunterráneas exploradas, en parte, por grupos de espeleólogos. (Citar al equipo del “Al filo de lo imposible”

La riqueza fáustica de la zona es de suma importancia. Resumiendo, hemos de citar a las aves rapaces: buitre leonado, águila real, milano real... y la perdiz. Entre los mamíferos que nos podemos encontrar están: el corzo, el jabalí, el zorro, el gato montes, el tejón, la comadreja, la libre, el conejo, el erizo común....

En conclusión, estamos en un paraje para el disfrute de los sentidos, para el paseo sosegado y observador. El recorrer esta zona soriana nos hará comprender más la importancia de preservar, cuidar y mimar la naturaleza en estado puro.