21 febrero 2010

Bodas de Isabel de Segura, 2010. -Se va liar parda-

De nuevo, un año más, en la ciudad de Teruel “se ha liado parda”. Cabellaros, damas, clero y plebe... bullen por la calles de la ilustre villa, desde las primeras horas del día hasta bien caída la noche. El día acompaña en un sol y sombra de fuerte contraste. Los turolenses, en grupos, se afanan en su improvisadas “haymas”, en los preparativos para pasar juntos los días de fiesta y celebración de los esponsales de doña Isabel de Segura.

En el exterior de la ciudad los caballeros se preparan para la batalla. Se visten con ropajes sobrios, teñidos con los colores de las marcas de sus linajes y revisten con pesadas armaduras cotas y cascos. Afilan sus armas y están atentos a las arengas de los lugartenientes.

En el campo de batalla, a “mamporrazo” limpio las tropas de los dos bandos se sacuden sin piedad para con seguir la victoria. Al parecer, un tal Rodrigo de Lizana, traidor del rey Jaime I, se encuentra alojado en la ciudad y “se va a liar parda”
El colectivo Fidelis Regi, se han convertido en el fundamento de la fiesta que inunda estos días las calles de la capital turolense, sobre todo en la parte de la recreación de las batallas. Atuendo medievales de sin igual valor y belleza.

Representación del asedio de Albarracín después de 800 años por las tropas del rey Jaime I, en la explanada de la cuesta de Cofiero.
Las espadas blanden con fuerza sobre los escudos contrarios, las flechas de los arqueros cruzan silbando al viento el campo de batalla, los tambores sumados el griterío de los componentes de la lid son parte de esta recreación sin igual en entusiasmo y entrega. -todo debió suceder en el año 1200 el asedio de la ciudad de Albarracín por las tropas del rey Jaime I -

El torneo: En toda fiesta medieval tiene que celebrase un torneo. La rivalidad entre los caballeros por su honor y el de sus damas es acicate seguro para que el espectáculo se grande. En esta fiesta turolense “La criada de los adalides” en la que 14 caballeros demostrarán ante el rey don Jaime I sus habilidades en la justa, en los juegos, sobre su caballo.



Recordamos la leyenda: “En los primeros años del siglo XIII vivían en la ciudad de Teruel Juan de Marcilla e Isabel de Segura, cuya temprana amistad se convirtió pronto en amor. No querido por la familia de Isabel, debido a que carecía de bienes, el pretendiente consiguió un plazo de 5 años para enriquecerse. Así, pues partió a la guerra y regresó a Teruel cuando justo cuando había expirado el plazo. Para entonces, Isabel ya era esposa de un hermano del señor de Albarracín. Pese a tal hecho, Juan consiguió entrevistarse con Isabel en su casa y le pidió un beso; ella se lo niega y el joven muere de dolor. Al día siguiente se celebraron los funerales del joven en San Pedro; entonces, una mujer enlutada se acercó al féretro: era Isabel, que quería dar al difunto el beso que le negó en vida; la joven posó sus labios sobre los del muerto y repentinamente cayo muerta junto a él.”