08 noviembre 2009

Cabellos dorados, campos de otoño. Otoño VI

Mientras los campos se peinan sus últimos cabellos dorados de una madurez marchita, en el lagar se cuecen los caldos, que produjeron los que hasta hace unos días fueron abalorios negros y dorados pendiendo de la vid, que alineada una junto otras en marcial formación, desfilando como ejércitos silenciosos en los espacios fértiles de esta tierra nuestra.

Los débiles rayos del sol de un atardecer frió son los justos para hacer las últimas fotografías de estos instantes marchitos. Y me doy cuenta, que en otoño la vida se me escapa aún más deprisa ¿Por qué no poder parar el tiempo y contemplar con sosiego tanta belleza? Somos parte de un otoño que no para ni en su propia estación.

10 comentarios:

Dungha dijo...

excellent work!

ricardo emilio bianco dijo...

hermosas!!!!

Francisco Palacios dijo...

Vaya tres imagenes chulas, solo echo de menos alguna nube mas, buen trabajo,
saludos

Oscar.J dijo...

3 magnificas tomas compañero!

Despistado dijo...

Otoños incendiados, en llamas... ¡Cuánta belleza suelta! Y, como tú dices, no poder detenerla para disfrutar. Es una suerte que tengamos la fotografía.
Un bello trabajo
Saludos

Fernando Gonzalez Seral dijo...

...bien esas fotos, ...a lo mejor un poco oscuras por las esquinas, o lo veo así en mi monitor???

Oscar dijo...

me encanta el cielo de la segunda foto...

luis calle dijo...

Te inspira Olga tus escritos?
Me supongo que ese viñeteado a sido a propósito con el fin de "marchitar" y mortecinar las fotos

veredit dijo...

paisaje maravilloso

paco narro dijo...

Una serie preciosa.