29 septiembre 2009

El ocaso. Los Monegros V

El cielo gira y su linterna mágica se esconde tras el telón de la noche negra por el horizonte, que limita esta tierra de Monegros. El sentir, que te envuelve la oscuridad, te hace apresurar el paso, para no dejarte envolver en el destierro de lo desconocido, por caminos de destinos inciertos. Pero antes hemos podido contemplar la belleza de un acto, acto final por este día, del balbuceo de la luz agonizante en su propio espectro cromático. Es el ocaso en Los Monegros. Al fondo pequeñas luces, como luciérnagas esparcidas al aire, intentan iluminar la soledad del pequeño caserío.