25 julio 2009

Candilejas: las luces de mi ciudad

La noche es mágica. Cuando oteamos de noche una ciudad a lo lejos desde un lugar más elevado, nos da la sensación de ver el cielo del revés y contemplar que un millón de estrellas han caído sobre la tierra. Si entornas tus ojos, su brillo se hace espacial, si cierras el diafragma del objetivo de tu cámara de fotos, estas te mostraran su elegancia destellante. Anoche cuando volvía hacia mi casa, durante un buen rato, mientras conducía, iba divisando el brillo de miles de candelas que iluminan Zaragoza. No pude contener mis impulsos de cazador de instantes y me acerqué hasta el altozano en el que se sitúa un pequeño santuario, y apoyándome sobre el lomo de un muro, disparé mi cámara para intentar capturar alguna estrella de las caídas en tu jardín.


En la fotografía se divisa parte de la ciudad de Zaragoza y una industria papelera con sus altas chimeneas humeantes barridas por el viento.