19 junio 2009

El milagro de Vicente Ferrer: ayudar a despertar.

Siempre me ha apasionado esta CLASE de personas, y de alguna forma las envidio. ¡Qué rasmia!. El hilo de la vida de Vicente ha sido cortada por la cruel guadaña, que a todos nos espera con paciencia infinita, pero su fuente nunca dejará de manar agua para los necesitados.

Esta es la noticia: “El cooperante español Vicente Ferrer falleció esta madrugada a los 89 años de edad en la localidad india de Anantapur, tras agravarse su delicado estado de salud debido a los problemas respiratorios sufridos en las últimas horas. La organización de Vicente Ferrer lleva a cabo su labor humanitaria en el estado indio meridional de Andhra y presta ayuda a más de 2,5 millones de personas en esa región. Ferrer llegó como misionero jesuita en 1952 a la India, de donde fue expulsado en 1968 por las suspicacias que despertó su labor entre las autoridades indias. Pero regresó un año más tarde, después de que la entonces primera ministra Indira Gandhi ordenara personalmente que le concedieran el visado, y retomó su tarea filantrópica en el depauperado estado de Andhra. Abandonó la Compañía de Jesús y continuó trabajando hasta el final de sus días por la mejora de las condiciones de vida de los más pobres.”

“Vicente Ferrer trabajó incansablemente en un programa de desarrollo rural que actualmente beneficia a más de 2.200 pueblos”. No voy a decir nada más sobre el, prefiero os paséis por la página de su Fundación.
Este es mi pequeño homenaje. ¡Va por ti Vicente! Tu simiente no dejará de crecer.