12 mayo 2009

Las Edades del Hombre. "Paisaje Interior"

En el día de hoy abre sus puertas la exposición conocida con el nombre de las Edades del Hombre, en esta ocasión con el sobrenombre o título de "Paisaje Interior"
Según nos cuentan el la web oficial de la fundación: El título -Paisaje interior- evoca a Soria, porque Soria es conocida y ha sido cantada por su paisaje. El título también evoca espiritualidad, porque es paisaje interior. El título y el contenido de la Exposición pueden ser también contrapunto al tiempo presente marcado por las prisas y muy poco dado a detenerse, al silencio y la reflexión para reconocer las raíces, la fe y los valores sobre los que ha crecido y de los que se está alimentando también en el presente.”
Esto es una invitación a que, por la ocasión, os acerquéis a Soria y aprovechéis para, además de ver la exposición, recorrer su provincia, permitiendo que su paisaje y paisanaje formen parte de vuestro ser de ahora en adelante. “Soria ni te la imaginas”
Esta fotografía corresponde a la Ermita de San Miguel de Gormaz, lugar que, junto a San Baudelio de Berlanga, se aconseja a visitar como parte de la magna exposición.

[La exposición sacra ‘Paisaje Interior’ aborda, más allá de parte del patrimonio de las diócesis de Castilla y León, la espiritualidad del paisaje soriano, los poetas que se inspiraron en esta ciudad y los valores que han marcado durante siglos la vida de los cristianos de la Diócesis de Osma-Soria.
La exposición se divide en dos partes y un epílogo a lo largo de medio kilómetro de recorrido. La primera parte ocupa las naves de la concatedral y en ella se exponen la mayoría de las obras, a través de cinco capítulos.

La segunda parte gira en torno al claustro y sirve para presentar, además del claustro, el románico de Soria y algunas piezas medievales. Igualmente, hay una invitación a visitar dos obras románicas externas a la concatedral, como son la ermita de San Baudelio, en Casillas de Berlanga, y la ermita de San Miguel, en Gormaz. El recorrido finaliza con un epílogo, que es una mirada retrospectiva, a las exposiciones anteriores organizadas por la Fundación ‘Las Edades del Hombre’.


En total, la muestra la componen 208 obras de patrimonio religioso bajo el hilo conductor de la Palabra de Dios, la poesía de poetas vinculados a Soria y el paisaje soriano. Además, la parábola de la semilla, del evangelio de San Marcos (4, 26-29), marca también al visitante el camino de la exposición.

Son varias las piezas que para el comisario de la exposición, Juan Carlos Atienza, son “claves” de esta muestra. La primera de ellas es una escultura de San Pedro de Osma, de Juan de Juni, procedente de la catedral del Burgo de Osma (1550-1554), que está fuera de contexto de su retablo original. Otra de las piezas “importantes” para el comisario, ya que la exposición ha permitido su restauración, es el retablo de Montenegro de Cameros, de Alonso de Sedanos (1510). A estas obras se le unen, las tablas valencianas del antiguo retablo mayor de la catedral de El Burgo de Osma, la sala relicario del Monasterio de las Concepcionistas de Berlanga de Duero, un Cristo Yacente de Gregorio Fernández de la Real Iglesia parroquial de San Miguel y San Julián (Valladolid), y una Piedad con San Juan y Magdalena, del siglo XV, de Barcones (Soria), entre otras. Además, una de las piezas más llamativas de esta muestra es una pequeña cruz tardobizantina, también del XV, que cuenta con la peculiaridad de relatar las escenas de la pasión en menos de diez centímetros. La pieza procede de la Parroquia de la Natividad de Nuestra Señora en Guijosa (Soria). Respecto a la misma, el comisario de la muestra significó que se trata de una “labor en miniatura” tallada en madera de tejo. Para poder ver las escenas de la Pasión se han incorporado fotografías que, a través de una pantalla, muestran su contenido.

Capítulos.
El primer capítulo
de la exposición, bajo la denominación, ‘Sembradores de la fe’, se ilustra, en un primer momento, con una fotografía de la fortaleza de Gormaz. San Pedro, sembrador del Evangelio se hace presente con una galería de escenas de su vida de distintas épocas y formados. De este modo, San Pedro de Osma se evoca en la exposición con tres obras de calidad: una túnica de finales del siglo XI o comienzos del XII, una escultura de Juan de Juni y una pintura de Pedro Machuela. Completan el capítulo documentos relacionados con la concatedral debido a que este año se cumplen 50 años desde que la colegiata de San Pedro pasó a ser concatedral. El color de este primer capítulo es el color del otoño en Soria.

‘La semilla echó raíces’ es el nombre del segundo capítulo a través del cual se quiere mostrar la implantación de la fe y su implantación en los pueblos. Entre las obras que se podrán contemplar destacan la campana de Suellacabras que data de 1350, el Coro de Masegoso, del siglo XIII); un pelícano eucarístico procedente de la iglesia de San Martín Obispo, de San Pedro Manrique (S. XVIII), y el artesonado mudéjar de Mosarejos, entre otras.

El capítulo tres se presenta bajo el título ‘Nos iluminan el camino de la vida: Patronos, Santos y devociones’. Una rima de Gustavo Adolfo Bécquer y una fotografía de una procesión popular, junto a la ermita de Tiermes, introducirán al visitante en el capítulo con más piezas de la exposición, con un total de 60 elementos. El color elegido para este capítulo recuerda la primavera soriana. Las piezas más destacadas son las tablas valencianas del antiguo retablo mayor de la catedral de El Burgo de Osma (1410-1420) y la galería de relicarios del Monasterio de las Concepcionistas de Berlanga de Duero, así como las andas procesionales de la iglesia de Santa María la Real de Sasamón (Burgos).

Dos velos, uno de la Cruz del obispo Pedro de Montoya y otro de la Pasión de Pedro Álvarez de Costa, ambos procedentes de El Burgo de Osma, enmarcan el penúltimo capítulo que lleva el nombre ‘Bajo el signo de la cruz’ y que evoca el verano soriano. En este capítulo destaca la cruz tardobizantina y el Cristo Yacente de Gregorio Fernández.

El último capítulo, ‘Caminando en esperanza’, hace referencia, según Atienza, a la necesidad que tiene Soria de encontrar “esperanza y autoestima”. En este capítulo se pueden contemplar tres retablos, dos de ellos recién restaurados, como son el altar de San Pedro y el de San Nicolás. Además, en el mismo se proyecta uno de los dos audiovisuales que se podrán ver. Dos imágenes de Cristo, una de ellas, una pintura flamenca del Monasterio de las Hermanas Concepcionistas de Ágreda y otra de Pedro Berruguete, despiden al visitante de este primer capítulo de la exposición. “Estas dos imágenes te acogen y te siguen con la mirada hasta la segunda parte de la exposición”, remarcó el comisario.

Epílogo
Tras atravesar una arquitectura efímera que recuerda el sotocoro de la ermita de San Baudelio, el epílogo de la muestra, ubicado en el museo de la concatedral, invita, por un lado, a pasear por el río Duero a su paso por la ciudad a través de los versos de Machado y, por otro, a recorrer los 20 años de Las Edades del Hombre. El museo acoge una pieza representativa por cada una de las anteriores muestras de ‘Las Edades del Hombre’ celebradas anteriormente en la Comunidad. En el epílogo se podrá contemplar el ‘Llanto sobre cristo muerto con San Pablo’ de San Pablo de la Moraleja (Valladolid) y la ‘Biblia de Cardeña’ del siglo X del Monasterio de Cardeña en Burgos, entre otras. ] (Fuente de la noticia Heraldo de Soria 12/05/2009).