14 mayo 2009

El botijo.

El agua y el vino son dos elementos fundamentales en la vida del hombre. Posiblemente pensareis que está claro decir que el agua es elemento un fundamental de nuestra vida, pero... ¡el vino!. Si, el vino ha sido primordial en el devenir de la historia hombre desde que este lo descubrió. Hasta hace bien poco ha formado parte importante de la dieta de los hombres de nuestros pueblos.

¡Viva el vino¡ pero hoy nos vamos a echar un buen trago de agua fresca del botijo de la “tía Nicolasa” que siempre estaba, en un rincón del portal de su casa, a disposición del viajero, del tratante, del charlatán de turno o de los chicos que sedientos por el trajín de su juegos en la plaza de la iglesia, en vez de ir a su casa, tomaban el botijo de la “tía”. -Nicolasa tenia su casa en la plaza de la iglesia-. El agua del botijo siempre estaba fresca y en los nuevos sabía a anís.



Un botijo es un envase o recipiente de barro cocido, poroso, con un vientre ancho para darle capacidad y de común un orificio de entrada o boca, por el que se llena y otro de salida, llamado pitorro, por el que se bebe.
El principio de funcionamiento del botijo es el siguiente: el agua se filtra por los poros de la arcilla y en contacto con el ambiente seco exterior (característica del clima mediterráneo), se evapora, produciendo un enfriamiento (2,219 kilojulios por gramo de agua evaporada). La clave del enfriamiento está pues en la evaporación del agua exudada ya que disipa la energía térmica del agua del botijo.
El hecho de que el botijo se dé solamente en la región mediterránea se debe a que el clima en verano es muy seco en contraposición con otras regiones climáticas, que suelen tener veranos húmedos.
Posiblemente el término proceda de los romanos pues existía el término latino "buttis", que significa batonel, y más tarde se utilizó su diminutivo "butticula".
Sebastián de Covarrubias en el año 1611, describe "botija", como "vaso de tierra ventrudo con la boca y cuello angosto. Los niños cuando están para llorar hinchan los carrillos y a esto le llaman embotijarse".