12 febrero 2009

Hacer leña del árbol caído.

La leña se utiliza para hacer fuego. Con el fuego se calienta el pastor que cuida de su rebaño en los crudos días de invierno. Con la leña se hace la lumbre en el hogar para calentar el puchero, para freír el huevo, para contar historias a su calor, “al calor de la lumbre”, en las veladas de las largas noches de invierno. La leña se recoge en el monte; en el monte hay árboles caídos. A los árboles caídos es fácil hacerlos leña.
Cuando una persona cae por su desgracia o por que se la trastabilla, que fácilmente la convertimos en leña, nos valemos de su desdicha e indefensión y avivamos falsos fuegos que sólo calientan diabólicas ponzoñas que cristalizan el alma caída. “Prohibido hacer leña del árbol caído”.