12 enero 2009

La nevada.

Me imagino a las gentes de esos pueblos, de la España profunda, que en estos meses de invierno se quedan incomunicados por la nieve, riéndose a “mandíbula batiente”, al enterarse del caos que produce en nuestras flamantes ciudades un manto de nieve. ¿Cómo puede ser, que tan modernos como son en la capital y una “miaja” de nieve suponga un desastre nacional? Tu lo entiendes... Los tiempos modernos nos han venido tan deprisa que hemos olvidado las acciones naturales. ¡Oiga! Que en invierno nieva, que hay tormentas, que hay estío... ...que estamos en un universo vivo y cambiante. Antes, las gentes que yo conocía, eran previsoras, en la medida de sus posibilidades, y se preparaban o prevenían para estos elementos. Ahora todo lo tenemos hecho, todo para llegar y coger. Si nos quedamos sin gas, sin luz o sin combustible para en coche... se nos viene el mundo en cima... es el caos. Antes de que penséis cosas raras,... que si, que vivan los tiempos modernos, pero seamos un poco mas prevenidos, estas y otras muchas pasan y pueden pasar y no tan “quejicas”.

Las imágenes se corresponden a una magnifica nevada que cayó sobre Zaragoza en febrero de 2005. Parque Bruil y río Huerva.