30 diciembre 2008

Tempus fugit.

Tempus fugit: el tiempo vuela, o huye. Sin darnos cuenta estamos a las puertas de un nuevo año. Es hora de rendir cuentas, balances, estadísticas... ¿Qué has sido para nosotros el año, que irremediablemente agoniza? ¿Que se lleva de nosotros? Qué bagaje dejamos para nuestra postrimerías?... Un sinfín de preguntas y sentimientos pueden invadir nuestro interior en estos días de cambio relativo, estadístico o meramente cronológico, ya que para muchos la vida sigue igual: deprisa, deprisa. Vivimos al ritmo repetitivo de las saetas del reloj. El tiempo medido controla la mayoría de nuestras vidas. En este correcalles que nos marcan los tiempos modernos. ¿Hay tiempo para el poeta, para el filántropo?. ¿Hay tiempo para detener el tiempo?.