11 diciembre 2008

La tortilla de patata.

Sencilla y humilde, redonda y doradita, apetitosa siempre. Si es que no hay mejor estímulo para inventar cosas que el hambre. No se quien inventaría este españolísimo plato, pero seguro que el hambre le ayudó en su elaboración. Es un plato, natural, saludable, sabroso y “apañao” sobre todo, es decir que te saca de mil apuros. Que tienes invitado, una tortilla de patata y ..., que el chico se va de excursión, una tortilla de patata..., que estas aburrido con las comidas y no sabes que hacer de cena, una tortilla de patata... Sencillo y rico, rico. Patatas, cebolla y huevos son sus ingredientes, casi todos lo sabéis, ¿a que sí?. Si tu te enteras ahora toma buena nota: Pela las patatas, lávalas, las partes en lonchas muy finitas. Con la cebolla lo mismo, pero no hace falta que las laves, que tiene capas de sobra, no seas rancio y retira las primeras. Con estos dos ingredientes preparados, coge una sartén con un fondo de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté calentita los viertes, un poco de sal, y a fuego lento vas removiendo y machacando, con una cuchara de palo de vez en cuando, hasta que consigas que estén “pochadas”. Mientras esto se estaba haciendo has tenido tiempo suficiente para batir los huevos. Mézclalo todo en un bol. Echa una gota de aceite a la sartén caliente y vierte la mezcla. A fuego lento se irá trabando a la vez que le das forma redondeada y volteas varias veces para que se haga por sus dos caras. Cuando esté doradita y cuajada uniformemente ya la tienes hecha. Ingredientes para cuatro personas: cuatro o cinco patatas medianas, media cebolla y cinco huevos. Y... ¡que aproveche!