08 diciembre 2008

Inmaculada

Del latín “imnaculatus”, que no tiene mancha. Seguidamente relacionamos este nombre con La Virgen María. Quizás sea una de las iconografías más representadas en el arte, tanto en escultura como en pintura, desde los orígenes del cristianismo (Citar a Zurbarán y Murillo entre otros muchos). Casi todas las iglesias tienen su representación y de algunas es su principal devoción. El día 8 de diciembre se celebra el día de la Inmaculada Concepción. “El dogma de la Inmaculada Concepción es un artículo de fe del Catolicismo que sostiene la creencia en que María, madre de Jesús, a diferencia de todos los demás seres humanos, no fue alcanzada por el pecado original sino que, desde el primer instante de la creación de su alma, estuvo libre de todo pecado. No debe confundirse esta doctrina con la de la maternidad virginal de María, que sostiene que Jesús fue concebido sin intervención de varón y que María permaneció virgen antes, durante y después del parto.

Esta talla de la Inmaculada se encuentra en el Santuario de Nuestra Señora de Monlora, en el término municipal de Luna, Zaragoza, a 8 kilómetros del municipio, realizado, tras el derribo del anterior cenobio existente, en 1762. De él destaca su factura, ejecutada en piedra sillar y revocada con yeso en el interior del templo, de una sola nave, pero dividida en cinco tramos, con crucero, y terminada en testero recto. De los elementos decorativos del periodo artístico que nos compete hay que hacer mención al retablo de San Francisco, el de San José con el Niño, el del Ecce Homo, el de la Virgen de Monlora, presidido por la titular, y el de la Inmaculada. También son representativas las tallas de San Salvador de Horta, San Juan de Perusia, San Miguel Arcángel, San Pedro Regalado, San Benito, San Antonio y otras imágenes propias de la regla franciscana, a quien pertenecía el convento, así como las de San Francisco Solano, San Bernardino de Sena, San Juan Capistrano y San Giacomo de la Marca, localizadas en los cuatro ángulos delas pechinas. Igualmente, hay que señalar los lienzos de San Francisco de Asís y el de la Anunciación, situado en el altar mayor.