02 diciembre 2008

El callejón y los gatos pardos.

El diccionario de la Real Academia de la lengua nos dice que callejón es un paso estrecho y largo entre paredes, casas o elevaciones del terreno. Nuestros pueblos, los que conservan su sabor antiguo, medieval muchos, están repletos de callejones. Son consecuencia de su configuración en el emplazamiento geográfico, muchas veces en torno a un castillo o una iglesia (En algunos lugares nos encontramos con iglesias fortaleza, Santa María de Tobed en Zaragoza). Mesones de Isuela (Zaragoza) es uno de estos pueblos que giran entorno a su magnifico castillo.


Me gustan los callejones, las calles sinuosas y zigzagueantes. A veces me meto en callejones sin salida, hasta ahora siempre he sabido salir. Es cierto que los gatos son pardos en los callejones. Las ciudades modernas no tienen callejones ni gatos pardos, sin embargo nos atrapan en su caos de circulación y muchedumbres desesperadas. En los callejones siempre hay un lugar que está abrigado y da el sol (un carasol); en el se reúnen las vecinas y sentadas en sillas bajas y banquetas, cascan (hablan) mientras hacen labores de costura o esmotan (pelan) las judías o alubias de la temporada. Por la noche, su escasa iluminación los hace aún más interesantes... hay gatos pardos.