10 noviembre 2008

Expedición del C.F.A. a la Sima de Grisel.

Parte de los componentes del grupo del C.F.A. se dirigen a la Sima mágica de Grisel, también conocida como el Pozo de los Aines. Un socavón de más de 30 metros de profundidad, de origen cárstico, rodeado de olivos, con su interesante microclima y exuberante vegetación de su fondo.
Fernando, uno de los componentes del grupo, nos relató una leyenda sobre este lugar: “Cuenta la leyenda que vivía en Grisel un rico moro que, convertido al cristianismo por orden real, despreciaba las celebraciones cristianas hasta el punto de que, un día de los más grandes de la iglesia, marchó a trabajar a una de sus eras y, a poco de comenzar la faena, un enorme pozo se abrió a sus pies sepultándole por no haber respetado la fiesta de Santiago Apóstol.”

Grisel es un pueblo perteneciente a la comarca de Tarazona y El Moncayo, de cuya capital dista alrededor de cinco kilómetros. Situado en la comarca de Tarazona y el Moncayo, conserva vestigios de su pasado islámico en el castillo amurallado de los siglos XIV y XV y la antigua mezquita, actual iglesia parroquial de la Asunción. Ésta, fechada en el siglo XVI, pertenece al estilo mudéjar, destacando la hermosa decoración en yeso de las ménsulas de sus bóvedas. El entorno de la población destacamos, además de la Sima, el Monte de la Diezma, desde la que se obtienen unas hermosas vistas del Moncayo. En este monte se hallan unas extrañas construcciones circulares de piedra rematadas por una falsa cúpula, o de aproximación de hiladas. Son las llamadas "casillas de pico", que fueron utilizadas como refugio de pastores.