27 noviembre 2008

¡Dios mío, hay miles de estrellas!

Esta fue la última transmisión del astronauta Bowman en la película 2001, una Odisea en el Espacio. Incomprendida en su momento, está considerada como obra cumbre de la madurez de la ciencia ficción como género cinematográfico. Obra maestra de Stanley Kubrik.
La luz nos viene de las estrellas, es el primer regalo que tenemos al nacer. La luz nunca muere y si vemos oscuridad es porque tenemos los ojos cerrados.
En fotografía hay que experimentar con la luz, su razón de ser y su materia prima, y puedes sorprenderte que distinto resultado se puede conseguir según se utilice. Esta fotografía que os muestro es consecuencia de lo os estoy diciendo.
“¡Dios mío, esto es maravilloso!”