20 octubre 2008

Níscalos o rebollones


Por estas fechas me gusta ir al campo para buscar setas y hongos, y pasar el día con la familia y los amigos. Si en septiembre hay lluvias es posible, que ahora en las fechas que estamos, el bosque sea generoso y nos ofrezca gran cantidad de estos sabrosos alimentos. He dicho bosque generoso, pero... ¿hasta cuando? La generosidad del bosque puede sucumbir a la depredación del hombre. He visto acciones de depredación causando heridas en el suelo del bosque, rompiendo su “vida”. Por favor que no se utilicen rastrillos y elementos que rasgan y revuelven el manto del suelo matando la flora y microflora de estos lugares. No se puede permitir entrar a este tipo de gente al bosque. Las autoridades competentes deberían vigilar más estas acciones y no sólo limitarse a poner cotas y cupos de recolección por persona. También se dejan ver los “domingueros urbanitas” los que aún no se han enterado de que no se pueden utilizar bolsas de plástico para recoger setas y hongos. Desde aquí hago un llamamiento a la cordura, al respeto por la naturaleza en este y en otros menesteres en los que convivimos con ella. Disfrutemos de sus frutos con mesura y respeto. Todo salió bien: bien la familia, bien los amigos, bien el bosque, buena comida y como no podía faltar unos buenos níscalos regados con un buen vino “ribera del Duero”.