28 septiembre 2008

Tiermes


Tiermes, Termes o Termancia son los nombres con los que se conoce este antiguo enclave lleno de historia de diversas culturas. Situado en la estribaciones de la sierra Pela, pertenece a la comarca Tiermes-Caracena, provincia de Soria. No voy a extenderme en comentarios que podéis encontrar en la página oficial, pero si os tengo que decir que es de obligatoria visita, máxime cuando se está de paso por la provincia de Soria. Hay un refrán que dice: “El Pisuerga lleva el agua y el Duero la fama.” Bien, en este caso Numancia lleva la fama y Tiermes el agua. Yacimiento arqueológico de primer orden, tanto que ha sido llamado la Pompeya española.
“Los primeros datos sobre población en la zona se pueden fechar en el Neolítico (hallazgos sueltos); a partir del siglo XV a.C. se documenta un periodo de más de 35 siglos de ocupación ininterrumpida que comienza en la Edad del Bronce (poblado de Carratiermes), continúa en la I y II Edad del Hierro y el mundo celtibérico (necrópolis de Carratiermes, oppidum de Termes), sigue en época romana (municipium de Termes) y visigoda (tumbas del Foro), hasta alcanzar el mundo medieval (necrópolis del río altomedieval, necrópolis de la Ermita bajomedieval, iglesia y el hoy desaparecido monasterio de Santa María de Tiermes).” Leer más >>


Si su historia es apasionante, su entorno es cautivador. Roquedales (abrigos) de arenisca roja rodean a este emplazamiento. Choperas, que se doran en otoño, nos marcan el discurrir de un pequeño riachuelo (Río Tiermes). Tierras de labor, en otros años, y prados siempre teñidos de verde y salpicados de encinas y robles completan el paisaje. Son los buitres las aves que con mayor frecuencia surcan sus cielos. Anidan en las oquedades de los riscos o abrigos. Es mucha y de gran riqueza de su fauna como de su flora. Estamos en un espacio protegido por la leyes.
Sus alrededores están sembrados de pequeños pueblos que enmudecen en el invierno y rebullen en verano. Estos, algunos, nos ofrenden hospedaje y buenos alimentos de la tierra. Amigos, no dudéis un segundo más en organizar una buena excursión a esta “mi tierra”. No quedaréis defraudados. Ya me contaréis vuestras experiencia. Tenía ganas de presentaros, aunque a grandes pinceladas, esta noble tierra. “Deber cumplido”.