08 junio 2008

Campos anegados.


El río Ebro muestra su cara más sorprendente, que se produce en época de deshielos y de abundantes lluvias en la parte alta de su cuenca. El Ebro es un río caudaloso, pero de carácter irregular. A finales del verano tiene fuertes estiajes llegando a llevar incluso una décima parte de su caudal medio. En la foto vemos como anega los campos a su paso por el término de Remolinos en Zaragoza.